miércoles, 22 de abril de 2009

dependencias



A la hora de comer, pensaba, la soledad deja de ser una insignia para convertirse en una humillación.

Belén Gopegui , La conquista del aire

The New Year - The company I can get

domingo, 19 de abril de 2009

Damien Jurado - Caught in the trees


"Todo lo que he escrito me ha sucedido o me sucederá" decía Nacho Vegas citando a Carson McCullers y si alguna vez Damien Jurado llegó a leer esta frase hoy andará dándose cabezazos contra la ironía de su premonición. Porque durante una década Jurado había cantado al lado oscuro de la vida desde la terraza de un ático sentimental resplandeciente, hasta que un mal día su mujer lo dejó tirado, el ático se transformó en un sótano y él pasó de ser un letrista que imitaba a Raymond Carver a convertirse en uno de sus personajes.

Y de esos barros viene el lodo en el que vive el narrador de "Caught in the trees" (2008), chapoteando entre fármacos que no mitigan el dolor, sosteniéndose con el puntal del suicidio y dividido entre el despecho y la dependencia afectiva. Pero "Caught in the trees" no es la mera crónica de un divorcio, un puñado de canciones vengativas ("escribimos para joder a los demás o joder entre nosotros", decía un personaje de Alberto Olmos) o la radiografía narcisista y autocomplaciente de un tumor emocional. El último disco de Damien Jurado es sobre todo la recreación del horror que uno siente al contemplar su propio retrato de Dorian Gray y la constatación de que el arte no puede corregir nuestras ojeras, pero al menos nos ayuda a lavarnos la cara en paz.

Estilísticamente el disco pasa del rasgeo rabiosamente acústico de un desvalido Elliott Smith ("Trials") a la electricidad rockera y corrosiva de un Neil Young vía Centro-Matic ("Go First", "Best Dress"), haciendo parada en el country-folk oscurecido del Bonnie Prince Billy más brumoso ("Last Rights", "Paper Kite"), y recordando por momentos (ese creciente final de "Everything trying") a Nick Cave arrodillándose ante PJ Harvey, con textos que no por explícitos renuncian al aliento poético y que en estribillos a dúo con la cálida voz de Jenna Conrad te roban el tuyo al más mínimo descuido.

Dicen que en el Tanned Tin de 2007 lloró mientras tocaba y yo tengo ya mis lágrimas preparadas para su concierto en el Primavera Sound.


Damien Jurado - Caskets

miércoles, 15 de abril de 2009

[dEdiquemonos una (o mas) cancion(es)]



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After that it was pretty late. And we both hadda go, but it was great seeing Annie again, right? I realized what a terrific person she was and-and how much fun it was knowing her...

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Clem Snide - Happy Birthday

lunes, 13 de abril de 2009

Sincerely, J.C.


Lunes 13: Horas muertas, la habitación un puzzle sin base y el cenicero indolente vestido de azul Rosenvinge.

Christina Rosenvinge - Impermeable azul

sábado, 11 de abril de 2009

Elvis Perkins in Dearland



Junto con "Hold time" de M. Ward, lo mejor que he escuchado en lo que va de 2009. Diez pequeñas joyas que transmutan el dolor en esperanza e insuflan vitalidad a esas mañanas (o esta tarde) en que la angustia se pega a las sábanas como un ecologista encaramado a una secuoya.

But I don't want to die, however dark tomorrow may be...

Elvis Perkins - Shampoo

jueves, 9 de abril de 2009

a una que pasa


En su ojo, cielo lívido donde germina el huracán,
la belleza que fascina y el placer que mata.

Charles Baudelaire

Kevin Ayers - May I?

miércoles, 1 de abril de 2009

"Pero no es sólo eso. Es también la tristeza"


My farourite singer in the place was Karen Dalton. She was a tall white blues singer and a guitar player, funky, lanky andl sultry. I'd actually met her before, run across her the previous summer outside of Denver in a mountain pass town in a folk club. Karen had a voice like Billie Holiday's and played the guitar like Jimmy Reed and went all the way with it. I sang with her a couple of times.

Bob Dylan, Chronicles (volume 1)

Karen Dalton - Something on your mind